- UGT Ayto. Utrera
- Blog dedicado a información de interés en el ámbito sindical, para tod@s l@s emplead@s públicos del Ayuntamiento de Utrera.
15 febrero 2013
FALTA DE PREVISIÓN Y CRITERIO EN LA POLITICA DE PERSONAL
La Sección Sindical de UGT en el Ayuntamiento de Utrera, manifiesta la falta de previsión de la Delegación de Recursos Humanos (RR.HH.) en cuanto a las últimas plazas de auxiliares administrativos que han estado opositando desde septiembre 2012 y que fue el primer ejercicio.
En principio se pensaba hacer un concurso de traslado de puestos de trabajo (P.T.) entre los auxiliares administrativos ya fijos. Más tarde se toma la decisión de que no, a su vez se deja rumorear que solamente los que pidan cambio en el puesto de trabajo será el personal que haga el cambio, llegando al despropósito de hacerlo de forma “parcial” pero no a todos los que lo han solicitado, “solo a dos” saltándose a la torera el Decreto 2/2002 de 9 de enero, de ingreso, promoción interna, provisión de puestos de trabajo, etc. (BOJA 19-01-02).
El pasado miércoles 13-02-13 se vuelve a tener otro cambio en las decisiones de RR.HH. en la política de personal. Ahora de nuevo si va a haber concurso de traslado de P.T. como se pensaba en principio, y este Sindicato de UGT también lo dijo, pero por la falta de previsión y criterio de RR.HH. se va a dar la paradoja de que los nuevos auxiliares administrativo que van a tomar posesión a primeros de Marzo del actual, se podrán llevar aproximadamente entre 2 a 3 meses en un puesto de trabajo, en el cual lo que aprendan en ese tiempo, no les va a servir para nada.
Todo esto debería de haber estado previsto por la Delegación de RR.HH. entendiéndose que se comete “arbitrariedad” premiando así distintas razones “amistad, amiguismo, etc.” antes que la profesionalidad.
Desde esta sección sindical de UGT vemos esto también una forma de despilfarrar el dinero público, ya que todo ahora no es Bárcenas y el P.P. esto también es despilfarro por parte de la delegación de Recursos Humanos.
Utrera a 15 de Febrero de 2.013
Sección Sindical de UGT
Ayto. de utrera
Joan Rosell (CEOE) rebuzna de nuevo contra los funcionarios
La CEOE se perfila como el mayor enemigo de los empleados públicos. Mucho me temo que pretenden asaltar la función pública (y con ello la vida de sus empleados) para ir privatizando cada departamento, sección, negociado…
Algo que no debe extrañarnos en una organización rémora para la economía y refugio del fraude fiscal.
Así, hace unos días, el actual presidente rebuznó de nuevo contra los trabajadores públicos pidiendo que se vayan a casa “con un subsidio para no gastar papel y teléfono”.
Algo que no debe extrañarnos, pues posiblemente este individuo ha lanzado un globo sonda sobre los propósitos del actual Gobierno. Es decir, trocear poco a poco la Administración para entregarla en manos de “empresarios” (es un decir) y que, de este modo, los “empresarios” puedan mantener un tren de vida que les niega su falta de talento e innovación.
Por cierto, el anterior presidente de esta nociva organización está en la cárcel y el vicepresidente actual investigado por presuntos pagos en negro que, de resultar probados, conllevarían la comisión de delitos societarios, fiscal y contra los derechos de los trabajadores.
La gran empresa española, una lacra subvencionada que apenas genera empleo… y defrauda a gran escala
Como ya hemos comprobado las declaraciones e intenciones del alto sector empresarial constituyen una auténtica declaración de guerra contra los funcionarios.
Negarlo equivaldría a esconder la cabeza en la tierra al modo de los avestruces. Desgraciadamente, los empleados de la Administración no terminan de hacerse eco de la guerra abierta y sucia que una parte del gran capital les ha declarado.
Pero tan nocivo como lo anterior es el hecho de que, en nuestra nación, los grandes empresarios han constituido, en general, una insufrible lacra. La historia está ahí, para quien quiera consultarla. Comparar la gran empresa española con sus homólogos alemanes, franceses o ingleses solo provoca sonrojo y asco. Se autodenominan liberales, pero solo para exigir menos regulación y control en sus actividades.
“Curiosamente”, su liberalismo se volatiliza a la hora de exigir millones de euros en subvenciones y regalos fiscales… ¡qué grandes empresarios los que necesitan del dinero público para sacar adelante sus empresas privadas!
Y la desfachatez no decrece, al contrario: además de lo anterior, constantemente reclaman nuevos regalos fiscales, así como regulación (ahora sí) de precios que les permita competir con las mercancías importadas.
De este modo, los presupuestos generales del Estado han llegado a asignar más de 30.000 millones de euros /año (sí, han leído bien, más de 30.000 millones / año) en subvenciones al sector empresarial privado.
Miles de millones que no sirven para generar empleo (el porcentaje de empleo creado por las grandes empresas, como veremos, resulta irrisorio, casi residual) y que se arrancan de las nóminas de los empleados públicos, las medicinas de los pensionistas, las becas escolares, la calidad educativa, los servicios de extinción de incendios, las pensiones, la dependencia, la innovación, la investigación científica… Por si lo anterior no bastara, exigen constantes rebajas de impuestos: los suyos.
Un fraude empresarial por encima de nuestras posibilidades
Los datos que a continuación expongo resultan intolerables
Según evidencia GESTHA (Asociación de Técnicos del Ministerio de Hacienda) el fraude fiscal en nuestro país se sitúa en torno a los 90.000 millones de euros/año (han vuelto a leer bien, y en esta ocasión lo reproduciré en letra: noventa mil millones de euros al año).
La cifra se obtiene mediante un sencillo cálculo entre el porcentaje de “presión” fiscal y el PIB.
Pues bien, aproximadamente el 75% de ese de fraude, como sigue informando GESTHA, lo perpetran empresas agrupadas en la CEOE.
La cifra de robo a las arcas públicas es tan mareante (15.000.000.000.000 de las antiguas pesetas. En letras: quince millones de millones) que su magnitud, al igual que las distancias del universo, solo puede entenderse mediante ejemplos. Veamos…
Un fraude equivalente a más de sesenta veces el presupuesto total del Ministerio de Justicia
El presupuesto total del Ministerio de Justicia se aproxima a los 1.500 millones de euros al año. O, dicho de otro modo, la ratería empresarial de las arcas públicas equivale a más de sesenta veces el presupuesto de dicho Ministerio.
En otras palabras, quienes arremeten contra “el inasumible gasto de funcionarios”, “los privilegios de los empleados públicos” y demás salmodias del catecismo neocon, son responsables, por activa o pasiva, de un agujero negro fiscal que nos obliga a emitir deuda pública para financiar los servicios públicos. Algo que no sería necesario si esos mismos sujetos cumplieran con sus obligaciones tributarias. Y eso a pesar de que la normativa tributaria es increíblemente benévola con las grandes empresas y fortunas, como veremos en breve.
Esa deuda pública, en gran parte consecuencia del fraude de las grandes empresas, se pagará luego con intereses, lo que nos sitúa ante el “acoso de los mercados” y obliga a los “dolorosos recortes” y “ajustes duros pero necesarios” pues “no queda otra” y “es lo que hay”… ¿cabe mayor desvergüenza?
14 febrero 2013
El arte de no hacer nada o como tener un presidente inepto
Mariano Rajoy, el Sun Tzu de La Moncloa: " A veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión y eso es también una decisión". Habla del rescate a España, pero el presidente aplica esta gran máxima marianista a casi todo. Es su técnica más depurada: fumarse un puro mientras espera que los problemas se arreglen solos. Es lo que hizo durante años con Francisco Camps, con el "funcionario" Jesús Sepúlveda o con las rebeliones de la lideresa Aguirre. Es lo que sigue aplicando con el lehendakari de Madrid, Ignacio González, o con la reina del confeti, Ana Mato, o con el afortunado Carlos Fabra.
El mayor ejemplo de marianismo ilustrado es la propia gestión del caso Bárcenas. Rajoy tomó la decisión de no decidir nada y optó por la vía más fácil: esperar, a ver si escampaba. El PP tardó más de un año en obligar a su extesorero a renunciar a su escaño en el Senado desde que fue imputado. Después se pasó unos cuantos meses pagando a su abogado; habría seguido cubriendo esa factura hasta hoy, de no ser porque El País publicó esa noticia y Rajoy tuvo que decidir algo. Más tarde le mantuvo el despacho, la secretaria, el coche, el escolta... Y el colmo: le pagó una indemnización de 400.000 euros y, de propina, cubrió sus pagos a la Seguridad Social hasta diciembre del año pasado.
¿Por qué razón el PP, un partido saneado y que da beneficios cada año, fragmentó el pago de la indemnización de su extesorero? ¿Bajo qué concepto fiscal cubrió Génova unos pagos a la Seguridad Social por un trabajador que supuestamente ya no trabajaba? ¿Cómo justificar que Rajoy cobre del PP sin cotizar en la Seguridad Social por el partido y Bárcenas cotice sin estar en nómina?
El Gobierno también supo meses antes de que estallara el escándalo que la justicia había encontrado la cuenta oculta de Bárcenas en Suiza. ¿Qué hizo Rajoy? A juzgar por lo que vino después, nada de nada. Ahora insiste en la misma vía y pide a los suyos que no entren en " juegos ni enredos". Sigue sin pronunciar una palabra que se ha convertido en tabú para el presidente: el nombre de Bárcenas, del que aún no ha dicho nada. Mariano Rajoy lo niega todo e ignora el elefante en la habitaciónn, mientras los suyos le reciben en cada comparecencia pública con aplausos y sonrisas. Es lo mismo.
12 febrero 2013
La faena del PP
Hay que ser muy prepotente para pulsar el botón del NO ante una petición expresamente firmada por 1.402.854 ciudadanos españoles. Casi un millón y medio de personas que, es de suponer, algún día volverán a ejercer su derecho al voto.
Hay que ser muy inconsciente para no medir las consecuencias de negarse siquiera a debatir las propuestas de los colectivos que acompañan a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, cuando todo el mundo admira ya su pelea por poner coto al desmadre bancario con resultado de muerte que estamos sufriendo.
Hay que ser muy desmemoriado para haber olvidado el estigma del voto favorable a la invasión de Irak, que persiguió a los diputados del PP lo que duró la legislatura.
Hay que estar muy fuera de la realidad para pretender que traguemos con aquello de "ya se está tramitando una iniciativa similar" o eso otro de "muchas de sus reivindicaciones se incluyen en el decreto" antidesahucios del Gobierno. Cuando es palmario el fracaso de ese decreto porque decenas de personas siguen siendo expulsadas de sus domicilios a diario sin que ello les prive siquiera de seguir atados a su hipoteca.
Hay que estar ciego para torear así a los ciudadanos.
Pues el despropósito va a ocurrir. Será a eso de las 5 de esta tarde, como en la elegía de Lorca. Y es que el pleno arrancará taurino, porque poco antes de perpetrar el golpe a la iniciativa legislativa popular que busca frenar el drama de los desahucios, sus señorías del PP apretarán el botón del SI para que matar toros en las plazas se considere bien de interés cultural, con las ayudas económicas que ello conlleva.
Es muy probable que los diputados del PP sean los únicos que voten en contra de la propuesta popular antidesahucios. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha advertido a quienes lo hagan de que afeará públicamente su conducta.
En los años que llevamos de democracia, sólo 8 iniciativas populares han llegado al Pleno del Congreso y exclusivamente una de ellas llegó a convertise en ley. Que esta legislatura de recortes, retrocesos, fiascos y escándalos de corrupción sea recordada como la que restituyó el honor a los toros y desatendió el clamor contra los desahucios sólo tiene una explicación: la mayoría absoluta del PP.
Pero hasta los mayores males tienen grandes remedios. A los diputados del PP les han prestado el escaño los votantes. Tras esta nueva faena, quizá muchos de ellos decidan devolverlos a los toriles.
La Reforma Laboral, un auténtico fraude para los trabajadores
Se cumple un año de la aprobación de la Reforma Laboral y, a diferencia de los argumentos con los que se planteó y que a lo largo de los meses han mantenido el Gobierno y, especialmente, la Ministra de Empleo, todos los resultados de este año de vigencia ponen de manifiesto que se trata de un auténtico fraude.
El tiempo ha demostrado que eso de que iba a crear empleo, que acabaría con la dualidad del mercado de trabajo, que frenaría el despido, que permitiría a los jóvenes incorporarse al mercado laboral... no eran más que patrañas. Una falsedad más de un gobierno que lo único que ha hecho desde que ha llegado al poder es mentirnos.
Las cifras oficiales están ahí, por mucho que algún presidente de la patronal desalmado se atreva a cuestionar. Ha aumentado el desempleo y la precariedad laboral; han disminuido los cotizantes a la Seguridad Social; la Reforma Laboral ha reventado las relaciones laborales en este país, la negociación colectiva y el diálogo; ha generado unos niveles de desigualdad entre hombres y mujeres desconocidos en los últimos 15 años. ¿Y todavía la Ministra de Empleo se atreve a insistir en que dinamizará el empleo?
Los últimos datos del paro son demoledores. Hoy ya son 1.102.398 los andaluces inscritos en las listas del paro, un 10% más que hace un año cuando se puso en marcha la Reforma Laboral. En estos 12 meses, la afiliación media a la Seguridad Social ha descendido en nuestra Comunidad un 6,34%, 44 de cada 100 parados ya no reciben ningún tipo de ayuda o prestación y un 63% de nuestros jóvenes (¡Un sesenta y tres por ciento!) no tiene empleo. Yo la invito, señora Báñez, a que les explique a todos ellos en qué les ha beneficiado la Reforma Laboral, dónde está ese puesto de trabajo que les correspondía.
Estamos ante un fraude cuyo objetivo no es otro que el deterioro del mercado de trabajo, la devaluación de los salarios, la caída de los sueldos, la indefensión de los trabajadores y el empoderamiento de las empresas frente al derecho de los trabajadores. Un auténtico atentado no solo contra los derechos laborales sino un atentado contra los derechos básicos más elementales de los trabajadores.
M.P.
El tiempo ha demostrado que eso de que iba a crear empleo, que acabaría con la dualidad del mercado de trabajo, que frenaría el despido, que permitiría a los jóvenes incorporarse al mercado laboral... no eran más que patrañas. Una falsedad más de un gobierno que lo único que ha hecho desde que ha llegado al poder es mentirnos.
Las cifras oficiales están ahí, por mucho que algún presidente de la patronal desalmado se atreva a cuestionar. Ha aumentado el desempleo y la precariedad laboral; han disminuido los cotizantes a la Seguridad Social; la Reforma Laboral ha reventado las relaciones laborales en este país, la negociación colectiva y el diálogo; ha generado unos niveles de desigualdad entre hombres y mujeres desconocidos en los últimos 15 años. ¿Y todavía la Ministra de Empleo se atreve a insistir en que dinamizará el empleo?
Los últimos datos del paro son demoledores. Hoy ya son 1.102.398 los andaluces inscritos en las listas del paro, un 10% más que hace un año cuando se puso en marcha la Reforma Laboral. En estos 12 meses, la afiliación media a la Seguridad Social ha descendido en nuestra Comunidad un 6,34%, 44 de cada 100 parados ya no reciben ningún tipo de ayuda o prestación y un 63% de nuestros jóvenes (¡Un sesenta y tres por ciento!) no tiene empleo. Yo la invito, señora Báñez, a que les explique a todos ellos en qué les ha beneficiado la Reforma Laboral, dónde está ese puesto de trabajo que les correspondía.
Estamos ante un fraude cuyo objetivo no es otro que el deterioro del mercado de trabajo, la devaluación de los salarios, la caída de los sueldos, la indefensión de los trabajadores y el empoderamiento de las empresas frente al derecho de los trabajadores. Un auténtico atentado no solo contra los derechos laborales sino un atentado contra los derechos básicos más elementales de los trabajadores.
M.P.
11 febrero 2013
Mariano de farol
Dicen que a Mariano, al mentir, le traiciona el clásico tic de guiñar un ojo, pero esto es una exageración: todo el mundo sabe que Mariano miente nada más abrir la boca. Al contrario, el coqueteo ocular de Mariano es sólo para avisar de que lo que va a decir es verdad, salvo alguna cosa. En la partida de póquer descubierto que se ha empeñado en jugar con la realidad no paran de pillarle faroles, desde un trío de ases sin seguridad social hasta una escalera real donde falta un peldaño de 83.000 euros.
En la primera mano de la partida, Mariano iba a por un full de reinas cuando Cospedal tropezó con los tréboles, a Ana Mato el diamante se le deshizo en confeti y la otra, la de picas, era Esperanza Aguirre. También es mala pata apostar por una ministra que ni recuerda cuándo se divorció ni los coches de lujo que le crecían en el garaje como malas hierbas. A la hora de enseñar las cartas, el presidente se encontró con que sólo le quedaba una figura, Carlos Floriano, que es la sota de bastos.
Quién iba a decirnos, sólo un año después, no ya que íbamos a echar de menos a Zapatero sino también a considerarlo un tío serio. Mariano ha conseguido el viejo sueño unamuniano de españolizar Europa, aunque no exactamente como él se pensaba ni tampoco como prometió viento en popa, sino más bien por la culata. El caso es que ya aparece en la portada del Financial Times, concretamente en la sección gastronómica para ilustrar el sabor del chorizo. Lo próximo, de seguir a este ritmo, va a ser un boletín de busca y captura. Este año España marca tendencia en Bruselas, donde ya están aprendiendo a pedir tapas de embutidos y a pasar las señas del mus imitando sutilmente a Mariano, que pasa a la vez treinta y una, dúplex de chica y un ático en Marbella.
Para demostrar que no necesitaba cobrar en B, el presidente ha enseñado sus cobros en A sin caer en la cuenta de que las declaraciones de la renta también se las hacía Bárcenas. Mariano se desnuda igual que esas curtidas estrípers de carretera, sin pudor ninguno, ni siquiera a la hora de mostrar los michelines de silicona ni las cicatrices de la cesárea a la altura del sobaco. Al paso que va, pronto enseñará los papeles de la primera comunión y cuando veamos las fotos no nos extrañará lo más mínimo encontrarlo vestido de marinerito con barba y gafas. De entrada, esa dotación tan intelectual resulta bastante sospechosa, ya que entre los líderes mundiales hay barbudos y hay gafotas, pero las dos cosas juntas huelen a careta de carnaval que tira de espaldas. Cualquier día de éstos alguien, Berlusconi o Merkel, no se va a poder resistir, le va a quitar la barba de un tirón y a Mariano no le va a quedar otra que buscar la factura de la tienda de disfraces.
¿Cotiza el Partido Popular por Rajoy?
- Desde 2008, las declaraciones de la renta de Mariano Rajoy no recogen los gastos correspondientes a cotizaciones de la Seguridad Social.
- En 2003 cotizó 800 euros por sus cuatro sueldos.
"La relación de sus ingresos netos anuales del trabajo durante ese periodo es la siguiente:
- 2004: 147.620 €
- 2005: 141.953 €
- 2006: 112.015 €
- 2007: 122.462 €
- 2008: 140.445 €
- 2009: 146.544 €
- 2010: 135.416 €
- 2011: 144.738 €"
Las declaraciones de la renta de los contribuyentes son una pequeña radiografía de su vida personal. Gracias a los datos fiscales, se puede saber si el declarante está soltero o casado, si tiene hijos y cuántos, si tiene mayores a su cargo, alguna discapacidad, si es generoso con las ONG, si es religioso, si le gusta la bolsa, si es conservador con sus ahorros, si tiene hipoteca... un sinfín de detalles que nos hablan del tipo de ciudadano que aporta a las arcas del Estado.
Pero en las declaraciones presentadas por Mariano Rajoy aparece una laguna crucial que nos impide saber un dato básico del tipo de trabajador que era el presidente antes de tomar posesión de su cargo. Desde 2008, las cuotas de la Seguridad Social no se reflejan como gasto en su declaración de la renta. Una anomalía que este diario no ha conseguido explicar pese a haberse puesto en contacto con La Moncloa.
El historial de cotizaciones a la Seguridad Social del actual presidente arranca en 2003, cuando pese a declarar cuatro sueldos solo tuvo gastos deducibles en su declaración por 800 euros. En el ejercicio siguiente, cuando percibió remuneraciones por tres conceptos diferentes (diputado, un complemento como exministro y por el Partido Popular), su cotización se elevó a 1.265 euros.
En el ejercicio siguiente, en el que percibió las mismas tres rentas, su contribución a la Seguridad Social se elevó hasta los 1.310 euros. Ya en 2006, cuando no recibía la compensación de exministro, por sus dos retribuciones (la del Partido Popular y la de diputado), cotizó prácticamente lo mismo, 1.354 euros, en línea con las subidas anuales que suelen registrar las bases de cotización. En ese ejercicio tuvo unos ingresos de 187.000 euros.
Ya en 2007, fue el último año en el que aparece la Seguridad Social como un gasto deducible en su declaración por importe de 1.389 euros. Sin embargo, aparece con fuerza una contribución empresarial a un plan de pensiones privado, al que se le suma 7.753 euros.
A partir de este ejercicio, Rajoy ya no vuelve a cotizar a la Seguridad Social, o al menos ya no figura como un gasto deducible en su declaración de la renta. Sí continúan figurando sus contribuciones al plan de pensiones, que superan ligeramente los 4.000 euros.
No está claro qué cambia en cada ejercicio para que de repente Rajoy deje de figurar como cotizante. Sigue siendo diputado y sigue trabajando para el partido. El diario.es se ha puesto en contacto con varios diputados y reconocen que en las declaraciones de esos ejercicios tampoco figuran sus cotizaciones sociales, posiblemente por un cambio reglamentario de la protección social de los parlamentarios. La cotización que figuraba en las declaraciones corresponde a un sueldo de 40.000 euros con los derechos propios de un parlamentario (sin paro, ni formación profesional, ni mutualidad).
La protección social "ordinaria" de los diputados contempla que se mantenga durante los mandatos como parlamentarios una situación de asimilación al alta de la Seguridad Social en línea con su regimen anterior. Es decir, si es asalariado, como asalariado, si es autónomo en el régimen por cuenta propia o por la mutualidad correspondiente. Rajoy fue hace treinta años registrador de la propiedad, un cargo por el que se cotiza como autónomo, pero es muy probable que al entrar como diputado ya estuviera incluido en el Régimen General de la Seguridad Social al ser empleado del partido.
La verdadera incógnita es dónde están las contribuciones correspondientes a la retribución que le abonó todos estos ejercicios el Partido Popular. Según lo dispuesto por el reglamento de la Seguridad Social y de Hacienda, aunque el pago al trabajador se haga en concepto de dietas, gastos de representación o "especies", estas tienen obligación de cotizar a la Seguridad Social superados unos mínimos. Por ejemplo, las dietas por kilometraje exentas de tributación están en 0,19 euros por kilómetro. Si se pagan unas dietas por kilometraje de 0,23 euros, se cotizaría por 0,6 euros, que es el exceso de tributación. Al estar hablando de cantidades tan elevadas de dietas, la mayor parte estarían sujetas tanto al tributo (como de hecho se ve en la declaración de la renta), como a la Seguridad Social.
En cualquier caso, en estos años en los que aparentemente Rajoy no tenía Seguridad Social, estaba aportando al plan privado de pensiones. Este no es el mismo que el de los diputados ya que, según explican algunos parlamentarios, su plan está instrumentalizado en forma de seguro por lo que no aparece en la casilla de aportaciones. En cuanto a las posibles bajas por enfermedad, no está claro si el presidente tenía o no algún seguro privado, aunque todo hace apuntar a que sí.
Por su cargo como presidente del Gobierno, en 2012 Rajoy volvió a cotizar, en este caso en el régimen de clases pasivas para su pensión de jubilación, por lo que abonó 1.441 euros de su nómina.
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